Si buscás transporte privado en Mendoza para recorrer bodegas, alta montaña, la ciudad o moverte entre hoteles, tenés un vehículo y un chofer-guía dedicados a tu grupo. Sin recorridos compartidos ni horarios enlatados.
Manejar en ruta de bodegas es la peor idea de un buen viaje: distancias largas, cartelería confusa y vino de por medio. Con un chofer privado te olvidás del volante y del estacionamiento, y ganás a alguien que sabe adónde ir.
No es un remís que te deja y se va. Es un chofer-guía que te acompaña todo el día, ajusta el plan si algo cambia y te cuenta lo que estás viendo. Vehículo privado, solo para tu grupo.